miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Qué es la ansiedad?

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad realmente sólo es una forma de estrés, que se puede experimentar de muchas maneras diferentes, física y emocionalmente, y en la manera en que las personas ven el mundo a su alrededor. La ansiedad en su mayor parte se relaciona con preocupaciones acerca de lo que puede suceder; preocupaciones acerca de que las cosas salgan mal, o sentir que se está en cierto tipo de peligro.

La ansiedad es una reacción humana natural y sirve como una función biológica importante: es un sistema de alarma que se activa cuando percibimos un peligro o una amenaza. Cuando el cuerpo y la mente reaccionan podemos sentir sensaciones físicas, como mareo, palpitaciones rápidas, dificultad respiratoria, y sudor y temblor en las manos y los pies. Estas sensaciones, llamadas "respuesta de pelear o huir", son causadas por un torrente de adrenalina y otras hormonas del estrés que preparan el cuerpo para huir rápidamente o pelear contra el peligro.

La respuesta de "pelear o huir" sucede instantáneamente. Pero, usualmente toma unos pocos segundos de más a la parte del cerebro que piensa (la corteza), para procesar la situación y evaluar si la amenaza es real; y si lo es, decidir cómo manejarla. Cuando la corteza envía la señal de que todo está bien, la "respuesta de pelear o huir" se desactiva y el sistema nervioso comienza a calmarse.

Ansiedad normal

Todos experimentamos sentimientos de ansiedad algunas veces. Estos sentimientos pueden ir desde una sensación leve de inconformidad hasta un completo ataque de pánico (o en cualquier nivel entre estos dos extremos), dependiendo de la persona y de la situación.

Es natural que las situaciones desconocidas o desafiantes produzcan sentimientos de ansiedad o nerviosismo en personas de todas las edades. Se puede sentir cuando, por ejemplo, se tiene una presentación importante en el trabajo o la vida se presenta demasiado frenética.

Los niños lo pueden sentir también, en situaciones similares, por ejemplo cuando enfrentan un examen importante o cuando cambian de escuela. Estas experiencias pueden desencadenar una ansiedad normal porque pueden hacer que nos enfoquemos en la posibilidad de fallar: ¿Qué tal si me equivoco? ¿Qué pasa si las cosas no me salen como las había planeado?

Alguna cantidad de ansiedad es normal y puede hasta motivarnos. Nos ayuda a estar alerta, a enfocar y a estar listos para dar lo mejor de nosotros. Pero la ansiedad que es muy fuerte o que sucede muy a menudo puede ser apabullante; puede interferir con nuestra habilidad de hacer las cosas y, en los casos severos, puede comenzar a imponerse sobre las cosas buenas y disfrutables de la vida.

Trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad están entre las condiciones de salud mental más comunes. Esto es así porque todo el mundo experimenta estrés y preocupación. Hay muchos tipos diferentes de trastornos de ansiedad, con diferentes síntomas. Pero todos ellos comparten una característica común: una ansiedad prolongada e intensa que está fuera de proporción con relación a la situación presente y que afecta la vida diaria y la felicidad de la persona que la padece.

Los síntomas de un trastorno de ansiedad pueden presentarse repentinamente o gradualmente y persistir. Algunas veces las preocupaciones crean un sentido de perdición y presentimiento que parece salir de la nada. Los niños con problemas de ansiedad puede que ni siquiera sepan lo que les está causando las emociones, preocupaciones y sensaciones que tienen.

Los trastornos que los niños(as) pueden tener incluyen:
Ansiedad generalizada. Con este trastorno de ansiedad, que es muy común, los niños se preocupan excesivamente acerca de muchas cosas, tales como la escuela, la salud, la seguridad de los miembros de la familia, o el futuro en general. Ellos siempre piensan en lo peor que puede suceder. Junto con esa preocupación, los niños(as) pueden tener síntomas físicos, tales como dolores de cabeza o de estómago, tensión muscular o cansancio. Sus preocupaciones pueden causar que pierdan días de escuela o que rechacen las actividades sociales. Con ansiedad generalizada las preocupaciones se pueden sentir como una carga, haciendo que la vida se sienta abrumadora y fuera de control.

Trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Para una persona con TOC, la ansiedad toma la forma de obsesiones (pensamientos de preocupación excesiva) y compulsiones (acciones repetitivas para tratar de aliviar la ansiedad).

Fobias. Estas son miedos intensos a cosas específicas que no son necesariamente peligrosas, tales como las alturas, los perros o volar en un avión. Las fobias usualmente causan que la gente evite las cosas que teme.

Fobia social (ansiedad social). Esta ansiedad es desencadenada por situaciones sociales o por hablar en público. Una forma menos común es el mutismo selectivo, que causa que algunos niños(as) y adolescentes sientan temor de hablar en ciertas situaciones.

Ataques de pánico. Estos episodios a los ansiedad pueden ocurrir sin razón aparente. Durante un ataque de pánico, un niño(a) generalmente tiene repentinos e intensos síntomas físicos que pueden incluir palpitaciones fuertes, dificultad respiratoria, mareo, adormecimiento, o sensación de hormigueo. Agorafobia es un miedo intenso de ataques de pánico que causa que una persona evite ir a lugares donde le podría sobrevenir un ataque de pánico.

Trastorno de estrés postraumático (TSPT). Este tipo de disturbio de ansiedad resulta por experiencias traumáticas pasadas. Los síntomas incluyen recuerdos, pesadillas, miedo y evitar el evento traumático que causó la ansiedad.

Causas

Los expertos no saben exactamente qué causa los trastornos de ansiedad. Varias cosas parecen jugar un rol, incluyendo la genética, la bioquímica del cerebro, una "respuesta de pelear o huir" exagerada, circunstancias de la vida estresantes y comportamientos aprendidos.

Un niño(a) que tiene un familiar que padece de trastornos de ansiedad tiene también mayor riesgo de desarrollar esta condición. Esto puede estar relacionado con los genes que pueden afectar la química del cerebro y la regulación de substancias llamadas neurotransmisores. Pero no todo el que tiene un familiar con trastornos de ansiedad desarrollará problemas de ansiedad.

Las cosas que suceden en la vida de un niño(a) pueden crear las condiciones para desarrollar un trastorno de ansiedad en la niñez o más tarde en la vida. Pérdidas (como la muerte de un ser querido o el divorcio de los padres) y transiciones mayores en la vida (como mudarse a una ciudad nueva) son desencadenantes comunes. Los niños(as) con un historial de abuso también son más vulnerables a la ansiedad.

Crecer en una familia en la que los otros son temerosos o ansiosos también puede "enseñar" a un niño(a) a ver el mundo como un lugar peligroso. De la misma forma, un niño(a) que crece en un ambiente que es realmente peligroso (por ejemplo, si hay violencia en la familia o la comunidad) puede enseñarle a ser miedoso o a esperar lo peor.

Señales y síntomas

Aunque todos los niños(as) experimentan ansiedad en ciertas situaciones, la mayoría (incluso aquellos que han vivido eventos traumáticos) no desarrollan trastorno de ansiedad. Sin embargo, aquellos que sí lo desarrollan mostrarán una o más de estas señales:

• preocupaciones excesivas la mayoría de los días de la semana, durante semanas, sin fin.
• problemas para dormir de noche o somnolencia durante el día.
• inquietud y fatiga durante las horas de vigilia (despierto).
• problemas para concentrarse.
• irritabilidad.

Estos problemas pueden afectar el funcionamiento diario del niño(a), especialmente en lo que se refiere a concentrarse en la escuela, dormir y comer.

Es común que los chicos eviten hablar de cómo se sienten, porque les preocupa que otros (especialmente los padres) no los entiendan. Ellos pueden temer ser juzgados o considerados débiles, temerosos o demasiado infantiles. Y aunque las niñas son más dadas a expresar sus ansiedades, los niños también tienen estos sentimientos y algunas veces encuentran difícil hablar al respecto. Esto lleva a los muchachos a sentirse solos e incomprendidos.

La buena noticia es que los doctores y terapeutas hoy en día entienden el trastorno de ansiedad mejor que nunca antes, y con el tratamiento apropiado pueden ayudar a que los niños(as) se sientan mejor.

Tratamiento

El trastorno de ansiedad de un niño(a) puede ser tratado por un profesional de la salud mental. Un terapeuta puede examinar los síntomas, diagnosticar el trastorno de ansiedad específico y crear un plan para ayudar a que el niño(a) lidie con la condición.

Un tipo de terapia llamado "terapia cognitiva del comportamiento (TCC) es usada a menudo. En la TCC los chicos aprenden nuevas formas de pensar y actuar en situaciones que causan ansiedad, y a manejar y lidiar con el estrés. El terapeuta provee apoyo y guía y enseña nuevas destrezas para lidiar con el problema, tales como técnicas de relajación y ejercicios de respiración. Algunas veces, no siempre, se usan medicamentos como parte del tratamiento para la ansiedad.

Ayudándole a su niño(a) a lidiar con la ansiedad

La mejor forma de ayudar a su niño(a) es reconocer el problema de una manera que le apoye sin juzgarle. Hable abiertamente sobre los síntomas de su niño(a) y realmente trate de entender cómo le afectan en su vida diaria. También puede ayudar que usted hable con otros adultos importantes en la vida de su niño(a), como sus maestros o entrenadores.

Sea paciente y positivo mientras su niño(a) se somete al tratamiento y encuentre nuevas formas de lidiar con el problema. Algunas veces ayuda hablar con su niño(a) acerca de su propio estrés y cómo usted ha logrado superarlo. Recuérdele a su niño(a) que dejar de preocuparse le permite espacio para que se divierta y sea más feliz.

Tenga la seguridad de que con el cuidado apropiado, su niño(a) puede superar la ansiedad y aprender a enfrentar el futuro estando listo y relajado(a).


miércoles, 9 de septiembre de 2015

El "material" para la vida



Como todos lo sabemos, los niños necesitan amor. La receta respectiva parece simple y clara: ame usted a sus hijos, y ellos se sentiran dignos de que los amen. Este es un consejo que recibimos a menudo, sin embargo, son incontables los hijos de padres que se preocupan profundamente por ellos y que, no obstante, se sienten no queridos. ¿Cómo es posible que esto suceda?
Existe una notoria confusión acerca del significado de la palabra amor. Si se hace la prueba de pedir definición de la misma a media docena de personas, lo más probable es que obtenga media docena de respuestas distintas. Pregúnteles cómo creen ellos que se comunica el amor, y volverá a cosechar una amplia variedad de ideas. Algunos niños nunca oyen la frase "Te quiero", pero se sienten profundamente amados. Otros, a quienes se los sumerge en afecto verbalizado, sienten que no los quieren. Así pues, el consejo "ame a su hijo/a" deja a los padres en la oscuridad. No les ofrece elementos concretos con los cuales trabajar.
Para poder examinar el clima que proveemos, es necesario que sepamos qué es el amor positivo -osea, el que sirve como alimento-, y cómo se lo transmite.
El amor que nutre es un interés tierno, que consiste el valorar al niño por el mero hecho de que existe. Se da cuando vemos a nuestros hijos como seres especiales y queridos, aun cuando tal vez no aprobemos todo lo que hacen.
Si es esto lo que siente usted por su hijo, su problema principal reside en cómo comunicar tales sentimientos. Es un hecho el que muchos de nosotros sólo tenemos nociones decididamente cahas acerca de la forma en que debe transmitirse este material básico de la vida. Antes de examinar los elementos que transmiten al niño el amor de los demás, importa pasar revista a ciertos errores de concepto corrientes.

Es común que se crea que los padres demuestran su amor cuando se manifiestan afectuosos, dejan de lado repetidas veces sus propios intereses en pro de sus hijos/as, observan a estos con ojo vigilante, les ofrecen ventajas materiales, invierten en ellos tiempo abundante y los tratan como si fuesen seres especialmente superiores. EL hecho es que semejante conducta no siempre hace que los niños se sientan amados.
Si bien el afecto cálido y el contacto corporal estrecho fomentan el crecimiento físico, mental y emocional, estos elementos no garantizan, en y por sí mismos, que el niño vaya a sentirse querido. El trato frío e interpersonal - en especial cuando tiene lugar durante los primeros años de la infancia- perjudica todos los aspectos del desarrollo, pero la correspondencia afectiva, sola, no basta para convencer al niño de que es digno de que lo amen.

Tal vez parezca un padre o madre que ama a sus hijos aquel que deja de lado sus propias necesidades para atender a las de su hijo. Sin embargo, esta conducta suele enmascarar el egoísmo intenso, la baja autoestima, el temor al conflicto y hasta el rechazo inconsciente. Ocurre a veces que el hecho de sentirse satélites del niño crea resentimiento en los padres, y este sentimiento está sujeto a comunicación mediante el lenguaje corporal. Vivir con sacrificio no es lo mismo que vivir con amor.

Por su parte el padre vigilante que guía y dirige todos los pasos de su hijo le transmite a este la idea de que el mundo está lleno de peligros que el niño no puede afrontar. La sobreprotección equivale a decir "eres incompetente" que a decir "eres digno de amor". Y por ello, menoscaba el autorrespeto. Se advierte constantemente a los padres que deben pasar más tiempo con los niños. Sin embargo, es la calidad y no la cantidad del tiempo que se invierte en ellos lo que cuenta para que puedan sentirse amados.

Si no procedemos con cuidado, podemos tomar erróneamente como pruebas de amor hechos tales como el afecto físico, la sobreprotección, las expectativas elevadas, el tiempo que empleamos con los niños y los bienes materiales que les brindamos. Todas estas manifestaciones pueden ser la maraña que oculten nuestros verdaderos afectos.

Pepita Gominola







Nueva imagen del blog

Hoy en Pepita Gominola estamos de estreno!!! Y eso que hoy no es un día especial, pero....qué más da!!!! puedo escribir esta entrada con la canción de fondo del sombrerero loco : Feliz feliz no cumpleaños, si es que....no hace falta que sea un día especial para celebrarlo, los días especiales son todos los días.... Y hoy he decidido cambiar el aspecto del blog, pues ese ya es un gran motivo para estar de celebración ¿O no?.

Después del graaan parón que ha sufrido el blog, no así la página de facebook, me veo con la misma ilusión del principio, si es que en algún momento ha decaido. Con el nuevo curso escolar y las nuevas oportunidades y sí porqué no los nuevos retos, me veo con las pilas renovadas para luchar y seguir trabajando duramente como siempre he hecho.
Pues dejando todo la malo atrás... solo quedan nuevas y buenas cosas. Nuevos rumbos y nuevas inquietudes, hay que valorar la vida y no esperar a que las cosas buenas pasen, sino hacer todo lo  posible para que sucedan, pues nada más me despido y voy a seguir trabajando en los nuevos proyectos, un fuerte abrazo y nos vemos pronto. Palabrita de Pepita Gominola ;)

martes, 1 de septiembre de 2015

Vuelta al cole

Comienza un curso nuevo lleno de sorpresas, enhorabuena a todos aquellos maestros y maestras que tras una larga espera y por problemas informáticos hoy han sido adjudicados en su nuevo destino. Pronto los más peques de la casa se reencontrarán con sus amiguitos o harán amigos nuevos. Todos sabemos lo difícil que es compaginar el trabajo y la vida familar, pero no os desaniméis que con todo se puede, por ello tenemos la mejor profesión del mundo!!!!!!!!!! un fuerte abrazo y hasta pronto con una nueva entrada ;)
Pepita Gominola

martes, 7 de julio de 2015

Lectoescritura


Muy buenas!! Hoy os traigo un cuento que utilicé en clase para fomentar la lectura y el gusto por los cuentos, el vocabulario y la imaginación. Siempre que me era posible en la asamble les leía un nuevo cuento, y sobre él trabajábamos. Realizábamos una ficha todos los viernes, en el cual ellos dibujaban a su manera la portada del cuento, escribían su título, valoraban si les había gustado o no, para ello tenían que pintar una cara sonriente de verde para decir si les había gustado y una cara triste de color rojo si no les había gustado. El cuento que os traigo trata sobre las letras "c" y "qu", que ya sabemos que en determinadas edades les cuesta un poquito distinguirlas.
























 Al subirlo se me han descolocado estas dos hojas, y eso que lo subí una a una, ya sabéis cosas de las nuevas tecnologías. Por suerte las páginas del cuento están enumeradas ;)


domingo, 5 de julio de 2015

El primer beso

Hoy quiero enseñaros un precioso cuento titulado "El primer beso"  de Guido Van Genechten, un cuento precioso y con unas ilustraciones maravillosas. De la editorial SM. 32 páginas llenas de amor y ternura. 

Un libro en el que los animales se preguntan qué es un beso y cómo les hace sentir. Un divertido cuento para niños a partir de 3 años. Los besos son especiales: hacen que te sientas contento, que tu corazón lata más rápido, y sientas un agradable cosquilleo por todo el cuerpo. Los besos hacen que te sientas como si volaras. Dar un beso es una muestra de cariño. Pero ¿quién dio el primer beso? Encontrarás la respuesta en este cuento.

Personalmente es uno de los autores e ilustradores que más me gustan, y tiene muy buenos ejemplares como:

La cebeja 


La cebeja es una cebra que vuela y ¿qué será un pulgrejo? ¿y un rinodero? Solo tenéis que abrir este libro de Edelvives para descubrir animales creativos y variados, cabeza de cebra, cuerpo de abeja y ¿qué haría un animal de este tipo? Imaginación al poder en manos del niño que coja este libro. Combina animales y crea otros.

Lo recomendamos para niños de 2 a 3 años, y como siempre os aconsejamos que los acompañéis en su lectura de imágenes.

Esta nueva colección titulada "Mezclanimales" con la que los niños se divertirán creando nuevo nombres de animales desde los que ya conoce, mezclando también los alimentos que come o el hábitat donde se mueve.

Y el autor de estos libritos no podía ser otro que uno de nuestros favoritos para los más pequeños, Guido Van Genechten. Escritor e ilustrador de sus propios libros, sus series más famosas tiene como protagonistas siempre a animales: conejos, osos polares... Todos recordamos la colección editada también por Edelvives (Baula en catalán, Tambre en gallego e Ibaizabal en vasco) de "Veo, veo". Solo con imágenes, sin nada de texto, Van Genechten es capaz de darnos una excelente herramienta para contarles diversas historias a los más pequeños.

Este autor ha creado numerosos libros para los más pequeños pero que también llaman la atención a los más adultos, el mejor ejemplo es el libro que aquí os recomendamos, más de un adulto se divertirá con las ocurrentes combinaciones de animales. Además, los adultos vemos en los libros creados por Guido Van Genechten un gran recurso para enganchar a los niños a la lectura desde bien pequeños.

En resumen, un libro interactivo con el que combinando las pestañas podréis crear animales de todo tipo, a cuál más divertido. En cada página, combinaras dos animales al abrir dos ventanas, y formaras otros dos diferentes. Por ejemplo: el gamenco rosa, el corceronte...

El cerro

Es un cerdo que ladra.

El ganejo

Es un gato que come zanahorias.

La varvo

Es una vaca que por la noche berrea.

Cuentos del "veo veo" para estimular el lenguaje de los más pequeños. "Zas el elefante", cuentos con temas tan peculiares y poco utilizados como:"El gran concurso de la caca"...  o

En mitad de la noche


Un niño se despierta en mitad de la noche, notando en la nuca el aliento de un tigre. ¡Ha vuelto a ocurrir! Asustado, salta de la cama. Finalmente decide llevarlo al zoo antes de que se despierte. Lo arrastra por la ciudad, lo lleva al zoo, que está abierto, y sin que se despierte ningún otro animal, lo encierra en una jaula.





Como puede verse el mundo de los cuentos es infinito (afortunadamente) y podemos contar con maravillosos ilustradores y escritores como éste. Espero que hayáis disfrutado tanto como yo y si no cononcéis a este autor os animo sin miedo a que lo disfrutéis, vuestros pequeños lectores estarán encantados. Palabrita de Pepita Gominola.


sábado, 6 de junio de 2015

El monstruo de colores







Este monstruo tan colorido, tiene un grave problema... se ha hecho un lío con las emociones. Gracias a la ayuda de una niña consigue ponerlas en orden, entenderlas y separarlas. Le presta unos botes, y en ellos van metiendo una a una las emociones.
La alegría es amarilla, brilla como el sol y además quieres compartirla. La tristeza parece azul y con ella prefieres estar solo. La rabia es roja, quema como el fuego. Con el miedo te vuelves pequeño, y en el libro aparece negro
Con este libro hemos hablado de las diferentes emociones. En cambio la calma, verde, te hace respirar con tranquilidad. Y al final del cuento, aparece otro color...el rosa!! ya descubriréis qué representa.



Gracias a este libro hemos puesto nombre a las emociones y eso significa que nos podemos entender un poquito mejor. Nos ha gustado los dibujos sencillos, los colores, las texturas de cartón pintado que se aprecian en las ilustraciones.

También hemos jugado a sentir diferentes canciones, percibir si nos transmitían alegría, miedo, tristeza... Y es curioso, pero una misma melodía puede despertar en nosotros emociones diferentes. A veces lo que para uno es una canción triste, para otro puede significar calma... 

También hemos recordado que a veces podemos sentir dos emociones a la vez: podemos estar alegres y calmados, o tristes y enfadados...

Y hemos bailado expresando a través de nuestro cuerpo cada una de las emociones que aparecen en el cuento.









domingo, 31 de mayo de 2015

Canciones para la asamblea

Muy buenas!!! Hace muchos meses que no publico en el blog, y la verdad que lo extrañaba muchísimo. Estoy a tope de trabajo y tengo muy poco tiempo (por no decir ninguno) para actualizar el blog, pero hoy hace un domingo soleado y me he animado en un ratito que tengo libre. El post de hoy va dedicado a las canciones de la asamblea, en cada colegio hay una distinta, por ello voy a recopilar una serie de canciones que conozco y que me encantan.

Ésta es la canción que uso con mis niños en mi asamblea, la verdad es que es muy pegadiza y muy bonita.






Ésta canción está adaptada para niños con NEE mediante pictogramas.

También una simpática versión en Inglés :)

Estas son las canciones para asamblea que he seleccionado ¿Conocéis alguna más?. Un saludo y espero que os hayan gustado, un fuerte abrazo.
Pepita Gominola

sábado, 7 de febrero de 2015

Llego tarde, llego tarde....

Imagen Kathy Hare Ilustrator
Hola, muy buenas!!! Lo primero de todo pedir disculpas por tener el blog tan olvidado, desde el mes de Diciembre del año 2014 no han sido muchas las buenas noticias que he tenido, y las fuerzas naturalmente se merman.

Entre los estudios y demás ocupaciones tengo muy poco tiempo para dedicarle al blog, y es una pena ya que era y es una parte muy importante de mi. Espero que cuando todo se calme pueda volver a la rutina.

Sí que continuo un poco más activamente en la pagina de facebook que lleva el mismo nombre que el blog: Pepita Gominola, compartiendo cosas que me parecen de sumo interés respecto al ámbito educativo.

Pues me despido hasta pronto y hasta que las aguas vuelvan a su cauce deseosa de traeros multitud de novedades todas ellas muy buenas, os dejo con vídeo de música relajante que a mi me encantan ;)

Hasta pronto, Pepita Gominola

 

martes, 13 de enero de 2015

Efectos de la música en Educación Infantil

Google Images

Quizá nunca te hayas parado a pensarlo pero, ¿conoces todos los beneficios que la música puede aportar a tu hijo? Si la respuesta es negativa, presta atención porque hoy te proponemos llenar tu casa de notas musicales.

En la actualidad, la música se está introduciendo en la educación desde edades muy tempranas. Ignacio Gómez Peña, maestro del Colegio del Álamo especializado en educación musical, explica que “los beneficios que la música aporta a los niños son muy diversos. Con la música trabajas los distintos aspectos del ámbito humano, el ámbito social, comunicativo y expresivo”.

Pero si queremos ayudar a nuestro bebé desde sus primeros días e incluso desde que todavía se encuentra dentro nuestra tripa, la música es una gran opción. A partir de las 20 semanas de gestación, el bebé puede oír y recordar melodías. Y desde el momento en que nacen, podemos comprobar cómo responden a estímulos auditivos. Entonces, ¿por qué no recurrir a la música para enseñarles a hablar, a moverse o a memorizar?

Música para aprender

A la hora de enseñar a tu bebé a hablar, la música puede ser una buena herramienta. No sólo porque estimula la alfabetización, sino también porque aumenta el nivel de concentración.
Ignacio Gómez Peña comenta que “las canciones pueden ayudar a la adquisición del vocabulario a partir de la repetición constante de cantares y rimas musicales”. La mayoría de las canciones infantiles contienen numerosas sílabas rimadas y repetitivas que ayudarán al niño a memorizar y a entender nuevos conceptos. Y además, si a éstas le añadimos gestos, podremos favorecer su aprendizaje mientras pasamos un buen rato en compañía de los que más queremos.

Asimismo, la música también estimula la expresión corporal. Con los gestos y los diferentes ritmos el niño irá incorporando nuevos movimientos, favoreciendo de esta manera su coordinación corporal.

Música para relajarse y relacionarse

La música tiene el curioso don de acercar a las personas, por tanto, el bebé que esté acostumbrado a disfrutar de la música, será más dado a relacionarse con otros niños.

Igualmente, serán bebés más tranquilos. Todos conocemos la famosa frase de ´la música amansa a las fieras´, pues ahora comprendemos su verdadero significado. Si somos capaces de asociar una melodía a los momentos de tranquilidad, cuando el niño esté más irritado podremos utilizar esa canción para calmarlo. Gómez Peña recomienda “canciones infantiles para calmar y entretener a los niños y música clásica como acompañamiento a otras actividades que exigen mayor concentración, como son los dibujos o la lectura”.

Pero como con cualquier otro hábito, deberemos iniciar al niño en el mundo de la música poco a poco. Dejando un rato al día para disfrutar de las notas y los ritmos en compañía de los más pequeños, pronto asociarán la música con un momento de diversión y habremos conseguido nuestro objetivo: mi bebé disfruta con las canciones.


Más allá de las canciones infantiles populares de toda la vida, repetidas hasta la saciedad durante décadas de padres a hijos, la música es un pilar fundamental dentro de la educación infantil, y una manera de expandir las capacidades de los niños a diversos niveles. Su poder para estimular la inteligencia emocional, así como el desarrollo auditivo y cognoscitivo desde una edad temprana, hacen de ella una sonora fuente de información, altamente beneficiosa para los más pequeños.

Por eso, cada vez más y más padres se suman a la tendencia de inculcar a sus hijos la pasión por un instrumento desde la edad preescolar en adelante. Compartir con ellos la magia de las notas musicales al desplegarse sobre una partitura no sólo nos permite estrechar lazos y abrir miras: los efectos de aprender a tocar el violín, el piano o la guitarra repercuten directamente en su capacidad de aprendizaje, fomentando su comprensión de materias muy diferentes como las matématicas, y expandiendo los límites de su imaginación al tiempo que cultivan una faceta más sensible de su personalidad de cara a la vida adulta.

En este sentido, y siguiendo las indicaciones del violinista del programa infantil y juvenil 'Pizzicato' Ara Malikian, lo más importante cuando se pretende inculcar el gusto por la música a una edad temprana es presentarla como un juego, más allá que una simple repetición de ejercicios, escalas y arpegios.

El afamado músico libanés, quien a los 15 años se convertía en el alumno más joven admitido en el centro superior de estudios musicales de Hannover, nos ha hablado en exclusiva sobre los beneficios de la educación musical en los niños, con motivo del lanzamiento del DVD de la película 'El Cascanueces'. 

Fuentes: guía infantil y hola.com