sábado, 10 de mayo de 2014

El dibujo infantil, pequeños artistas




Hola a todos, en el post de hoy os voy a hablar de los dibujos infantiles. Los niños ya desde pequeños muestran un especial interés por los colores y el arte, me parece un buen momento para iniciarlos en el mundo del arte, pero sin interferir demasiado en sus gustos y/o forma de dibujar, respetando siempre su desarrollo natural.

El dibujo es una etapa del desarrollo infantil. A través del dibujo los bebés se van relacionando con el medio que los rodea, reciben gratificación, afecto de sus cuidadores y favorece el desarrollo motor y sensitivo. Desde el primer momento en que el bebé reacciona con su medio recibe impresiones muy personales que van a modificarlo. Cuando realice garabatos con sentido, va a mostrar como el medio ha modificado sus percepciones, por lo que podemos asumir que el arte comienza en los bebés mucho antes de realizar el primer garabato.

Es muy importante saber que NO se debe corregir a un niño por la utilización de un color incorrecto, ya que se puede afectar su proceso creativo y su expresión. El niño debe descubrir sus propias relaciones con el color, sólo a través de una profunda experimentación establecerá un equilibrio entre sus propias reacciones afectivas frente al color y la organización armónica de éste en su dibujo.

El dibujo infantil es un medio de expresión muy importante en los niños. Las características del dibujo infantil evolucionan parejas al crecimiento del niño. El desarrollo de la psicomotricidad fina y el desarrollo cognitivo del niño influyen enormemente en el dibujo. Así, cuando son pequeños, los niños garabatean. A medida que van creciendo, sus dibujos son más detallados y organizados.

La forma de dibujar de los niños pasa por diferentes etapas:
Desde tiempos inmemoriales, mucho antes de que apareciera la escritura, el dibujo ha sido una de las principales herramientas para la expresión. Aunque con el tiempo los materiales y las técnicas han cambiado, el dibujo es algo muy presente en nuestra vida, sobre todo en la vida de los niños.

El dibujo evoluciona al mismo tiempo que nuestros hijos, siendo al principio un garabato carente de sentido, hasta llegar a dibujos muy completos y elaborados. Es un elemento vital para el desarrollo del bebé, puesto que con el dibujo se desarrollan aspectos como la psicomotricidad, la creatividad y la expresividad; se crean las bases para la escritura; e incluso ayuda a desarrollar la personalidad del bebé.

El profesor austríaco Viktor Lowenfeld clasificó las etapas por las que pasan los dibujos de nuestros hijos desde que éste es capaz de sujetar un lápiz hasta que define su estilo de dibujo y perfecciona su técnica con 14 años.

Nos centraremos en las dos primeras etapas, las más importantes en su desarrollo. A partir de esas dos etapas, los dibujos tendrán formas reconocibles y su evolución se centrará más en su técnica y mejora, convirtiéndose ya, en dibujos adultos.

Etapa del Garabato en los niños de 2 a 4 años
Etapa preesquemática en los niños de 4 a 7 años

Etapa del Garabato en los niños de 2 a 4 años


En esta etapa, que dura desde los 2 años hasta los 4 años, el bebé pasa por diferentes fases, pero en todas ellas no hay intención de representar nada, simplemente el pequeño traza y disfruta con el movimiento.

Fase1: Garabateo descontrolado en los niños

Con 2 años, el bebé empieza a dibujar sus primeros trazos, pero aún no sabe que puede dominar esos trazos y hacer con ellos lo que quiera. Se despista con facilidad y no siempre mira al papel mientras dibuja, por lo que tan sólo estará unos pocos minutos dibujando. En esta etapa los garabatos no pretenden representar nada, sino que sirven para el desarrollo motor del niño, siendo una actividad física más que psicológica. El bebé comprende que dibujar es algo agradable, y cada vez disfruta más con el movimiento.

En la imagen de la derecha vemos el dibujo de Teo, un niño de 2 años. En el análisis de su dibujo observamos que no presta demasiada atención a lo que está haciendo y no se da cuenta de que es él quien está haciendo esas líneas.

Fase 2: Garabateo controlado en los niños

Sobre los 30 meses, el niño empieza a darse cuenta de que hay cierta relación entre los trazos del papel y sus movimientos, por lo que garabatea con más entusiasmo e intenta variar sus movimientos. El niño empieza a desarrollar su capacidad mano-ojo y a situar sus dibujos en un espacio. Los colores aún no tienen importancia, puesto que sigue siendo una etapa muy física.

En la imagen de la derecha observamos el dibujo de Jon, un niño de 3 años. En su dibujo se nota mucha más intención y formas.

Fase 3: Garabateo con nombre en los niños

Entre los 3 y 4 años comienza una nueva etapa de mucha importancia en el desarrollo del niño. Ahora empieza a dar significado a sus dibujos ("Éste soy yo en la piscina", "He dibujado a mamá y a papá paseando conmigo"), aunque nosotros no podamos reconocer nada.

El pensamiento del niño está cambiando, pues ahora es capaz de controlar sus movimientos y dibujar lo que pretende. Dedica más tiempo a sus dibujos y sus garabatos cambiarán de forma notable. Ahora están mejor distribuidos en la página y a veces incluso intentará escribir cosas.

En esta etapa es vital que el adulto no dé a conocer su versión del dibujo. Hay que dejar que el niño nos cuente lo que dibuja y dejarlo terminar, para no cambiar lo que está pensando. Empieza a utilizar los colores de forma intencionada, aunque eso no significa que coloree los objetos con el color que les corresponde, sino que lo hará con el que a él le apetece.

En el dibujo de la derecha Ariane, 3 años, realiza un dibujo que podemos asociar a la fase del garabateo con nombre. Aunque a nuestros ojos puedan parecer alienígenas o algún ser extraño, la niña nos cuenta que se ha dibujado a ella con su mamá jugando en el parque. En la esquina superior derecha, ha intentado con bastante éxito escribir su nombre.

Etapa preesquemática en los niños de 4 a 7 años

Desde los 4 años hasta los 7 años, el niño alcanza la cumbre de la evolución de su garabateo. Ahora los trazos tienen formas reconocibles y normalmente lo más dibujado serán figuras humanas.

Ahora, mejor que nunca, pueden apreciarse pequeños matices con los que podremos comprender varios aspectos de su vida, desde la situación familiar hasta traumas. Los colores van siendo cada vez más fieles a la realidad, aunque como en la etapa anterior muchas veces simplemente escoge el color que le apetece según lo que quiere expresar. Sus dibujos son mucho más ordenados, les dedicará más tiempo y será más constante en su tiempo de dibujo, sin apenas distracciones.





Fuentes: "Pensamiento y Lenguaje, de Lev Vigotsky
Wikipedia
Imagen: Google

Cita del libro "Pensamiento y Lenguaje" Lev Vigotsky 

. Un pensamiento puede compararse con una nube que arroja una lluvia de palabras.



Avivar, Pilar: "Arte no es representar lo bello, sino bellamente las cosas."



Muchas gracias por leerme y hasta mañana!!

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